El sistema previsional chileno permite programar la pensión, lo que significa proyectar el monto mensual de la pensión que el trabajador desea recibir cuando se jubile o determinar la edad de retiro. La mejor forma de planificar es solicitar asesoría a su AFP y proyectar lo que puede llegar a ser su pensión de acuerdo a su realidad. En caso que las personas deseen mejorar los resultados, deben comenzar, cuanto antes, a ahorrar en forma voluntaria.
Los multifondos, que comenzaron a operar en agosto del año pasado, son una herramienta muy importante en la tarea de programar la pensión, ya que permite a todos los trabajadores elegir entre distintos fondos con diferentes estructuras de riesgo/retorno. Los trabajadores más jóvenes, dado el largo horizonte de ahorro que tienen, pueden asumir un mayor nivel de riesgo y esperar una mejor rentabilidad en el largo plazo. Se debe tener presente, además, que se puede destinar a diferentes fondos tanto el ahorro obligatorio como el voluntario (APV).
El ahorro adicional no puede dejarse para los años previos a la edad de jubilación, ya que cuando la persona está próxima a pensionarse, el aporte de las cotizaciones voluntarias tiene un impacto muy marginal en el resultado de la pensión.
Lo anterior se ilustra en el cuadro siguiente que muestra el impacto de un ahorro adicional de $ 10.000 en distintas etapas de la vida de una persona y el incremento que éste produce en la pensión. Si un hombre comienza a ahorrar en forma voluntaria $ 10.000 mensuales a los 60 años de edad, faltándole sólo cinco años para pensionarse, el aumento de su pensión será sólo de casi $ 5.000 mensuales. En cambio, si lo hace a los 25 años de edad podrá aumentar su pensión en más de $ 150.000 mensuales. |